SESION 6
19 DE DICIEMBRE 2018
Nuestros amigos los paseriformes se
conocen comúnmente como pájaros, y a veces aves catoras o pájaros
cantores. Su éxito evolutivo se debe a diversas adaptaciones al medio muy
variadas y complejas. Una de las más características es la forma y disposición
de sus cuatro dedos. El que tres de ellos estén dirigidos hacia delante y otro
hacia atrás les permite agarrarse con facilidad a las ramas y pasar gran parte
de su tiempo y anidar en los árboles donde está algo más seguros de los
depredadores.
La última actividad de hoy ha sido trabajar con
compost. Es importante para nosotros aprender a cuidar del huerto de la forma
más natural y sostenible posible y para ello la mejor forma de enriquecer
nuestro suelo es generando compost con residuos orgánicos que hemos traído de
casa y hemos mezclado en la compostera con poda (la misma cantidad de poda que
de residuos). Después hemos cerrado la tapa y ahora nos toca esperar.
19 DE DICIEMBRE 2018
Hoy, en el laboratorio, Dani, nos propuso ir al
huerto a ver con más precisión a nuestros amigos emplumados, los paseriformes.
Dani nos prestó unos prismáticos y fuimos para allá sin sospechar que iba a ser
una jornada intensa.
En el huerto nos hemos separado en grupos y
fuimos rotando entre distintas actividades. Mientras unos sembrábamos en los
bancales, otros trabajaban con el compost y otros observaban las aves y sus
nidos con la ayuda de los prismáticos, algunos de nosotros no sabían utilizarlos
así que fue una buena oportunidad para practicar su manejo.
Tal y como nos explicó Dani al principio, nos ha parecido
que ésta es una muy buena actividad para preparar con los niños y con las niñas
de infantil. Tras ver los pájaros y sus nidos en su propio medio con la ayuda
de los prismáticos, se les puede enviar a las familias una circular para que
trabajen con sus hijos en casa construyendo algún nido, de manera que si lo
traen después a la escuela podemos estudiarlos y expandir su aprendizaje, quizá
con la ayuda de una guía de pájaros de Euskaherria. Dani hizo notar que sería
buena idea tener una de estas guías en clase a libre disposición de los alumnos,
de manera que puedan satisfacer su curiosidad.
En el bancal hemos estado sembrando guisantes y
habas, dejando un palmo de distancia entre las semillas. Como descubrimos que la
calidad del suelo no era muy buena y había estado muy compactado, hemos elegido
estas legumbres porque sus raices son más grandes y ello ayudaran al suelo a
recomponerse mejorando su oxigenación.Por último, el sistema de bancal es muy recomendable en este tipo de huertos peueños, además tiene la ventaja de aprovechar y
maximizar el espacio. En huertos urbanos donde el terreno
es muy limitado, conseguimos más espacio para el cultivo.
La última actividad de hoy ha sido trabajar con
compost. Es importante para nosotros aprender a cuidar del huerto de la forma
más natural y sostenible posible y para ello la mejor forma de enriquecer
nuestro suelo es generando compost con residuos orgánicos que hemos traído de
casa y hemos mezclado en la compostera con poda (la misma cantidad de poda que
de residuos). Después hemos cerrado la tapa y ahora nos toca esperar.
Según hemos aprendido, esta mezcla se oxigena con
el aire en la compostera y se transforma en diferentes fases, gracias a la
acción de bacterias microscópicas que descomponen la mezcla liberando CO2 y
agua.
Las dos primeras fases (mesófila y termófila) son
exotérmicas porque se libera calor y la temperatura puede subir hasta 50 o 60
grados. Es importante que la mezcla no este demasiado húmeda, porque podría pudrirse
en vez producirse la oxidación microbiana que libera la mezcla de agentes
patógenos. Dependiendo del tipo de materia y el grado de humedad estas dos fases
pueden durar varias semanas. Cuando la temperatura vuelva a bajar en torno a
los 45 grados, comenzara la fase tres, de enfriamiento. Durante esta fase debemos
voltear regularmente la pila de material hasta que, tras voltearla, la
temperatura no vuelva a aumentar. Entonces sabremos que se inicia la cuarta y
última fase, la de maduración. Esta fase dura varios meses y en ella se
producen ácido húmicos y fúlvicos que permitirán actuar al compost sobre el
suelo para enriquecerlo.
En resumen: Mezclar los restos de nuestra comida
con poda, cerrar una tapa y esperar. Voltear la mezcla y esperar. Medir la
temperatura y esperar. Cuando sea el momento lo extenderemos en el bancal.
La naturaleza hace el resto. Lo que comimos en su
día y consideramos que era basura, enriquecerá el suelo para cultivar comida
saludable.
En la sesión de hoy hemos aprendido que con
conocimiento y acciones muy simples podemos integrarnos en un ciclo sostenible en
el que la naturaleza hace un montón de trabajo duro por nosotros. Merece la
pena mostrar a los niños y niñas que pueden formar parte de este ciclo, de
manera que crezcan acercándose de manera más real a la importancia de cuidar el
medio que les rodea, con conciencia y conocimientos suficientes y comprendiendo
cómo puede afectar a nuestra salud y nuestra vida.
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